Un Avión de 4 Motores Para un Futbolista Depresivo

Depresión futbolista

Ya de por sí, la depresión (La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado) es una enfermedad silenciosa que padecen millones de personas, algunas ni lo saben. El futbolista no es una excepción, más teniendo en cuenta que este “es un deporte de estados de anímo(Valdano) . El fútbol es más pasional de lo que muestran los medios y los jugadores. No es la misma pasión que la de los aficionados, es otra cosa que incluye al entorno inmediato del jugador; su familia , la  ciudad, sus inquietudes, aficiones … no basta con la pasión dentro del terreno de juego. Centrar la vida en tu profesión, por mucho dinero que ganes, te convertirá en carne de depresión. En la vida se ha de funcionar como un avión de 4 motores, si se nos para uno podremos continuar volando.

Me llamo la atención ver una declaración de Andrés Iniesta en las que decía que el gol de la Final del Mundial le ayudó a salir de una pequeña depresión, bueno, el gol y su formación como persona. Me da la sensación de que, 3 de los 4 motores, estaban parados en ese momento. Si no hubiese metido esa volea prodigiosa a pase de Cesc, estoy seguro que otro acontecimiento habría pegado la volea a esa pequeña depresión. Es lo que se llama salir de una depresión a lo grande, pero no todos tenemos la posibilidad de hacer felices a millones de personas jugando a fútbol – Si.hay gente que basa su felicidad en los aciertos de otros- el reto de las personas no tan mediáticas tenemos que ganar nuestros pequeños mundiales diarios sin esperar palmaditas en la espalda tras un esfuerzo tan titánico como lo puede ser para algunas personas ir a trabajar a un sitio donde le hacen la vida imposible.

Esto me lleva a recordar un par de etapas en mi carrera deportiva cuando era jugador del Alavés y posteriormente de la Fundación Logroñes. En Vitoria me recuerdo muchas tardes, después de entrenar por la mañana, viendo el programa “Aquí hay Tomate”. Siempre he odiado ese tipo de programas desde que leí en 1999 el libro “Mírame tonto” , el cual muestra las tripas de la telebasura contado por una redactora de ese tipo de programas. Además de no tener Internet en casa, no nos pagaban, nos prohibieron salir de fiesta…un despropósito. Creo que estas fueron las claves para mi adicción durante unos meses a tumbarme en el sofá, con las persianas bajadas y quedarme dormido escuchando al incómodo de Jorge Javier Vazquez . Ahora es cuando veo y creo que podía ser un tipo de depresión leve que de algún modo se reflejó en el rendimiento. Pocos motores tenía en esa fase de mi vida ya que mi principal obsesión era aprovechar ese año para volver a luchar por jugar en primera división.

Pollo thai-1

Unos años después recalé en en la Fundación Logroñes; la situación se repitió pero de ahí salí mejor parado. Tampoco cobrábamos pero tenía varios motores funcionando:

Motor 1

Me divertía con mis compañeros dentro y fuera del terreno de juego. En el campo éramos un rodillo y fuera teníamos una buena vida en común.Teníamos la Calle Laurel a tiro de piedra. Incluso alguna vez vinieron a mi casa a comer pollo con salsa de cacahuete y Lambrusco.

Motor 2

Iba a la biblioteca, 6 horas diarias, a estudiar para aprobar las pruebas de acceso a la universidad. Después por las tardes iba a entrenar.

Motor 3

Mi pareja, que es la actual, supo entender mi situación y fue todo más llevadero. Por otro lado mi familia ya sabía que me desenvolvía bien en este tipo de situaciones de incertidumbre.

Motor 4 (y no el menos importante)

Tenía internet gratuito y además veía  Seinfiel y LOST (Perdidos). Hay mucha diferencia entre eso y ver “Aquí hay tomate”. También me ayudó una barbaridad ver monólogos de Chris Rock para mejorar mi inglés y mis habilidades como orador. En serio.

Si cualquiera de estos motores me fallaba me podía apoyar en los otros, jamás coincidió que más de dos motores funcionaran por debajo de sus posibilidades gracias a mí, que estaba atento de mantenerlos funcionando continuamente.

La depresión es un avión de cuatro motores que solo podrás mantener siendo un buen mecánico y rodeándote de buenos mecánicos.Vuela.

Links de relacionados

Calle Laurel

Receta Pollo Salsa de cacahuete (versión tailandesa)

Monólogo Chris Rock

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